domingo, 16 de abril de 2017

Selección dominguera de 166 imágenes divertidas







Las palabras se quedan cortas ante estas imágenes






La gente mayor no tiene reparos en vestirse de manera "políticamente incorrecta"

Descanso de piernas 
Odio a todos



No soy gay...pero $ 20  son $ 20

Hoy cagué

Podré no ser bueno en historia, pero soy muy bueno con tu hermanita

Soy virgen


Si lo venden, es porque alguien lo compra...(o viceversa)







Esta gente debe odiar su propio cuerpo







Humor reflexivo







Indudablemente exclamarás ¡WTF!







"Plaga gris", cuando los robots provoquen el fin del mundo

La plaga gris (en inglés grey goo, donde goo se refiere a una sustancia informe y viscosa) se refiere a un hipotético fin del mundo que involucraría la nanotecnología molecular. Según esta hipótesis, un conjunto de robots se autorreplicarían sin control consumiendo toda la materia viva en la Tierra, materia que emplearían para crear y mantener más robots (a un escenario tal se le conoce como ecofagia).


El término usualmente se usa dentro del contexto de la ciencia ficción. En el peor de los casos, toda la materia en el universo podría convertirse en una masa inmensa de nanomáquinas en proceso de replicación y sin un orden concreto, matando a todos los habitantes del universo. El desastre es propuesto como resultado de una mutación accidental en una nanomáquina que se autorreplica usada con otros propósitos, o posiblemente de un arma de destrucción hecha deliberadamente.
El término fue usado por primera vez por el pionero de la nanotecnología Eric Drexler en su libro La nanotecnología: el surgimiento de las máquinas de creación (Engines of Creation, de 1986). En el capítulo 4, Máquinas de Abundancia, Drexler explora un aterrador escenario de crecimiento exponencial con estos ensambladores:

Así, el primer replicador ensambla una copia suya en mil segundos, entonces los dos replicadores ensamblan dos más en los siguientes mil segundos, esos cuatro construyen otros cuatro, y los ocho construyen otros ocho. Después de diez horas, no hay 36 nuevos replicadores, sino más de 68.000 millones. En menos de un día, pesarían una tonelada; en menos de dos días, sobrepasarían el peso de la Tierra; en otras cuatro horas, excederían la masa combinada del Sol y todos los planetas... si el reservorio de elementos químicos no se hubiera agotado mucho antes.

Drexler describe la plaga gris en el capítulo 11 «Máquinas de destrucción»:
...replicadores anticipados basados en autoensamblaje podrían derrotar a los más avanzados organismos modernos. "Plantas" con "hojas" no más eficientes que las celdas solares de hoy podrían dejar fuera de competencia a las plantas, llenando la biosfera de follaje no comestible. "Bacterias" omnívoras resistentes podrían sacar de competencia a las bacterias reales: podrían diseminarse como polen soplado, replicarse rápidamente, y reducir la biósfera a polvo en cuestión de días. Replicadores peligrosos podrían fácilmente ser fuertes, pequeños, y diseminarse demasiado rápido para ser detenidos... al menos si no hacemos ninguna preparación. Tenemos suficientes problemas controlando virus y moscas de la fruta.

Cabe mencionar que no es necesario que la plaga gris sea gris. Podría ser como una planta o una bacteria. Es solo el resultado de su ecofagia lo que podría asemejarse a una plaga gris.

La inexplicable muerte de un grupo de excursionistas en 1959

El Incidente del Paso Diatlov se refiere a un suceso ocurrido el 2 de febrero de 1959 en los montes Urales, en una zona entre la República de Komi y el óblast de Sverdlovsk, en Rusia, en el cual nueve jóvenes excursionistas aficionados al esquí que habían acampado perdieron la vida de manera inexplicable hasta la fecha.

El incidente ocurrió en la noche del 1 al 2 de febrero de 1959 en la vertiente oriental de la ladera este de la montaña Kholat Syakhl (Холат Сяхл), un nombre mansi que significa «Montaña Muerta». El puerto de montaña donde ocurrió el episodio fue nombrado más tarde como Paso Diatlov, en honor del líder de la expedición, Igor Diatlov (Игорь Дятлов).

Los investigadores en el momento determinaron que los excursionistas rasgaron su tienda de campaña desde dentro intentando salir, caminando descalzos y con ropa ligera sobre la densa nieve y bajo temperatura de -30 °C, y que los cadáveres mostraban signos de lucha, teniendo dos de las víctimas los cráneos fracturados y dos costillas rotas, y a otra le faltaba parte de su rostro debido a la descomposición post mortem.

Según las fuentes, cuatro mostraban contenidos importantes de niveles de radiación. No hay mención de esto en la documentación contemporánea, sino que sólo aparece en documentos posteriores. Los investigadores soviéticos determinaron que "una fuerza desconocida e insuperable" había causado las muertes. El acceso a la zona fue prohibida a esquiadores y otros aventureros durante tres años después del incidente. La cronología de los hechos aún no está clara debido a la falta de supervivientes.

Después de los funerales, los familiares de los fallecidos afirmaron que la piel de las víctimas tenía un color marrón muy extraño.

Otro grupo de excursionistas (unos 50 kilómetros al sur del incidente) informaron que habían visto extrañas esferas de color naranja en el cielo nocturno al norte, probablemente en la dirección de Kholat Syakhl, en la noche del incidente. Objetos similares a "esferas" se observaron en Ivdel y áreas adyacentes continuamente durante el período de febrero a marzo de 1959, por varios testigos independientes (incluido el servicio de meteorología y los militares).


Existe la teoría de que este incidente fue un caso de “entrega controlada”, es decir, una reunión encubierta con espías extranjeros (probablemente norteamericanos) para darles información clasificada falsa. En esa época el modo utilizado por estos espías para identificar fabricas de armas nucleares era sobornando a personas de la localidad que pudieran entregarles (en puntos alejados de cualquier asentamiento) pruebas de la localización de dichas fábricas. Estas pruebas consistían en la entrega por parte de la persona sobornada de alguna prenda contaminada radiactivamente además de la localización. Pero este método con el tiempo fue descubierto por la KGB y desde entonces se crearon las entregas controladas.

Como datos adicionales: -Cuando espías extranjeros elegían un lugar para la entrega, lanzaban primero desde el avión sondas que iluminaban el terreno antes de su propio lanzamiento. De esta manera podían detectar cualquier posible trampa además de cubrir el descenso de los paracaídas, ya que la luz de la sonda dejaría en sombras todo lo que estuviera sobre ellas cayendo. Esta sonda también cumplía la tarea de indicar el punto de encuentro con sus informantes. -Kolevatov trabajó durante los años 1953 – 1956 en una de las instalaciones de investigación secreta más importantes de la Unión Soviética (creada como parte del “Proyecto uranio”).



Cuando el cosplay es tan bueno como el original