jueves, 22 de diciembre de 2016

Mientras tanto en Australia...y otras imágenes divertidas







Este hombre tuiteó en secreto la declaración de amor de una chica a un colega de trabajo

A veces ocurren cosas en la vida que parecen tan increíbles como si salieran de una película de ficción. Por ejemplo, esta historia de amor. El usuario de twitter @notjerryclayton estaba sentado en un café de Brooklyn, en Nueva York, pensando en sus cosas, cuando los dos empleados del café que estaban tras el mostrador eligieron ese momento para declarar su mutuo amor secreto. Consciente de que lo que se estaba desarrollando frente a él era muy especial, Jerry decidió tuitear en vivo todo el encuentro tal y como ocurrió. A continuación puedes leer la historia:





Este hombre se photoshopea en fotos con Kendall Jenner y el resultado es desopilante

Poca gente puede acercarse a Kendall Jenner, pero Kirby no es una persona normal. Es el “gemelo fraternal” secreto de Kendall, y puede salir con su hermana adoptada cuando quiera… aunque nos tememos que ella no puede decir mucho al respecto.

Puede que Kirby no tenga más de 70 millones de seguidores en Instagram como Kendall, pero ha conseguido el impresionante número de 450.000 fans simplemente photoshopeandose en varias fotos de esta celebridad. La gente se ha dado cuenta de sus geniales habilidades de manipulación digital, sobre todo en iluminación, ya que hace que sus obras parezcan casi como si estuviera ahí. Aquí tienes algunas y verás por qué es el miembro no oficial favorito de la familia Jenner.







Los increíbles lugares a los que puedes acceder libremente sólo con llevar un chaleco reflectante

David Allegretti y su colega Sean decidieron llevar a cabo un pequeño experimento social. Querían saber lo lejos que podían llegar simplemente poniéndose chalecos reflectantes de aspecto oficial. Y basándose en sus descubrimientos que han recopilado en un artículo de la revista Vice, parece que llegaron muy lejos.

El experimento es una forma divertida de resaltar lo fácil que es conseguir cosas gratis, pero también muestra lo terroríficamente sencillo que es pasar las medidas de seguridad sin que nadie se de cuenta.

David Allegretti y su colega Sean decidieron ver lo lejos que podían llegar simplemente poniéndose chalecos reflectantes de aspecto oficial y esto fue lo que lograron:

Primero intentaron entrar en un cine sin pagar, ¿y sabes qué? Funcionó

Después probaron suerte en el zoo, donde entraron sin problemas

“Sean incluso le dio los buenos días al empleado al entrar,” dijo Sean. “No nos creíamos lo fácil que fue”

“Hay algo con los uniformes que proporciona una confianza casi ingenua. La gente se fía de los uniformes. La mayoría de nosotros obedecemos a gente que lleva uniformes.”

Quisieron probar algo más difícil y se fueron a un concierto de Coldplay en Melbourne

¿Y sabes qué? ¡Funcionó! “Después de todo, esta experiencia demuestra que… nunca lo sabrás si no lo intentas”

“Si quieres que te de un consejo, sería este: hazte con un chaleco reflectante. Y eso es todo lo que necesitas saber sobre la vida”




7 lugares que Google Maps tiene prohibido mostrar

No hay lugar en el mundo al que no llegue la aplicación de Google Maps, excepto las localizaciones censuradas por los distintos gobiernos, especialmente el ejército. Aunque son unas cuantas más, Tech Insider ha recopilado siete de estas enigmáticas zonas prohibidas.

Base aérea de Volkel, en Holanda

Documentos filtrados en 2010 por Wikileaks revelaron la presencia de 22 bombas atómicas de la Guerra Fría en esta base aérea del sur de los Países Bajos. El exprimer ministro holandés lo confirmó en 2013.

Escuadrón de vigilancia aérea de Rosas, en Gerona

En esta zona completamente eliminada de Google Maps se encontraba el radar militar y el escuadrón de vigilancia 875 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Ahora es el escuadrón de vigilancia número 4 del ejército español.

Oficina de seguridad nacional de Taiwán, en Taipéi

A las afueras de Taipéi se encuentra la sede de la Oficina de Seguridad Nacional, los principales servicios de inteligencia de la República de China. El edificio aparece totalmente pixelado en Google Maps.

Israel, en general

Google Maps carece de imágenes satelitales de alta resolución para la mayor parte de Israel, lo que resulta extraño puesto que sí hay imágenes de Google Street View en ciudades como Tel Aviv.

Base aérea de la OTAN en Geilenkirchen, en Alemania

Lo curioso de este caso es que la base no está censurada en Bing Maps.

Helipuerto de Cartagena, en Murcia

El helipuerto de Santa Ana, al norte de Cartagena, es una antigua zona militar española que no se puede ver con las fotos satelitales de Google Maps y otros servicios como Bing, pero sí mediante Google Street View.

La frontera de Estados Unidos con México

Una parte de la frontera de Estados Unidos con México, tan de actualidad en 2016, se encuentra distorsionada en Google Maps. Se trata de un tramo de 25 kilómetros cercano a Hudspeth County (Texas) y Ciudad Juárez.




Humor inventado







La celebración navideña con "penes" dulces...

En Amarante, un pequeño pueblo al norte de Portugal, hay una tradición cristiana que manda que las calles se llenen de grandes y tiesos penes dulces cada primera semana del mes de junio y el 10 de enero coincidiendo con San Gonzalo, patrón del pueblo.

Se llaman bolos o quilhões de São Gonçalo, aunque hay quien con cariño se refiere a ellos como “carajitos”. Y se regalan a modo de agasajo por hombres de crucifijo en el pecho a las mujeres solteras y devotas que pretenden conquistar.

Porque donde se ponga un miembro gigantesco que sepa a gloria, que se quiten todos los ramos de rosas.

Estos pasteles son falos hechos de una masa simple de harina y azúcar que por lo general miden más de un metro. Y rinden homenaje a San Gonzalo, el patrón de Amarante.


Cuenta la leyenda que el beato Gonzalo (que oficialmente no es santo) vivió entre los siglos XI y XII y dio el matrimonio a parejas que la Iglesia no quería casar porque ya habían convivido juntas. Y de ahí, una cosa lleva a la otra y se le acabaron reconociendo dotes de casamentero y de sanador de la impotencia masculina.

Sin embargo, las costumbres que tienen por objeto la exhibición de los genitales se asocian a las épocas pre-cristianas y a rituales paganos de fertilidad.


Hoy los pasteles funcionan como ofrendas al santo tanto como plegarias comestibles. Y hasta hay la creencia que para encontrar novio en menos de un año, las mujeres tienen que tocar con cualquier parte del cuerpo estos dulces fálicos.

El dictador Salazar los prohibió en 1926 por ser obscenos e ir contra la moral pública. Pero los amarantinos continuaron fabricando estos dulces fálicos y regalándolos a puerta cerrada. Tras la revolución de 1974, los penes se liberaron de su condena y volvieron a ver las sonrisas de turistas y locales.

Y tal es su éxito que se han convertido en un símbolo del pueblo. Las pastelerias ya los fabrican todo el año, los hay rellenos de crema y hasta en 2011 se elaboró un pene dulce de 21 metros de largo para concursar en el premio Guiness de los récords.

Los amarantinos viven esta tradición como parte fundamental de su identidad. Un momento único donde lo sagrado y lo profano se cruzan: los penes se venden con procesiones devotas, la música dance inunda las calles y las campanas repican para entrar a misa.


La ley que protege el derecho a "ser ateo" (Gracias Obama)

Barack Obama se proclama defensor del ateísmo mundial a pocos días de abandonar la Casa Blanca. La semana pasada, el presidente estadounidense firmó una ley que protege de la persecución religiosa a todos aquellos que no profesan ninguna fe.

La medida, aprobada por un apoyo abrumador de ambos partidos en el Congreso, modifica la Ley Internacional de Libertad Religiosa Frank Wolf de 1998, que se creó para establecer una comisión de vigilancia para supervisar e informar sobre los abusos de la libertad religiosa en todo el mundo.

Durante 18 años, la oficina ha investigado el abuso de cristianos, judíos y otra minorías religiosas en distintos países pero nunca se han focalizado en vigilar la persecución a los ateos.

La medida, modifica la Ley Internacional de Libertad Religiosa Frank Wolf de 1998, que se creó para establecer una comisión de vigilancia para supervisar e informar sobre los abusos de la libertad religiosa en todo el mundo

"La libertad de pensamiento, conciencia y religión se entiende para proteger las creencias teístas y no teístas y el derecho a no profesar y practicar ninguna religión", establece la ley ahora, después de haber sido enmendada.

Sin embargo, esta ley no protege a los ateos solo dentro de las fronteras EEUU, sino que lo hace a nivel global. En 2013, un informe recogió que, aún ahora, son 13 los países del mundo, todos ellos de mayoría musulmana, que pueden ejecutar legalmente a las personas que defienden el ateísmo o rechazan la religión oficial.

"La persecución de escritores abiertamente ateos y humanistas se ha convertido en un área de creciente preocupación especialmente después de la cadena de asesinatos de blogueros y editores seculares por extremistas religiosos en Bangladesh", ha declarado la Asociación Humanista Americana, que lleva 4 años presionando para que se modifique la ley, en un comunicado de prensa.

A día de hoy 13 países del mundo, todos ellos de mayoría musulmana, pueden ejecutar legalmente a las personas que defienden el ateísmo o rechazan la religión oficial

En Occidente la cosa no mejora. Muchos países se amparan en los delitos por blasfemia cuando se trata de meter entre rejas a los que profesan su ateísmo públicamente o satirizan la religión predominante y sus liturgias.

En 2013, Rusia aprobó una ley que condena a 3 años de cárcel a cualquiera que cometa "ofensas religiosas". En España, el delito de blasfemia sigue en el Código Penal y en muchos otros es utilizado para coartar la libertad de expresión.




Los mejores libros de ciencias de 2016

Estamos a pocos días de cambiar de año, de completar una órbita al Sol, y es hora de echar la vista atrás y recapitular algunas de las lecturas más interesantes en divulgación científica.

2016 ha sido un año lleno de novedades que merece la pena rescatar, pero como solo podemos quedarnos con unos cuantos, aquí van las más destacadas.

El cerebro idiota

El cerebro idiota, del neurocientífico Dean Burnett, es uno de tantos libros dedicado a reflejar los errores de nuestro cerebro, y lo chapuzas que fue el presunto diseñador inteligente a la hora de cablear nuestra masa gris.

A pesar de que ya empiezan a abundar los libros con este temática, he de reconocer que la frescura del presente volumen hace que el tema resulte vibrante y novedoso: muchos de los temas abordados no los había visto en otros libros, o al menos no enfocados de ese modo. Es decir, que su lectura está altamente recomendada, sobre todo si buscas ser un poco mejor (aunque excederse en ello tal vez te condene a la infelicidad).

Botánica insólita

Enésimo libro de José Ramón Alonso. Sin embargo, este Botánica insólita es algo más que un libro. Es una obra de arte ilustrada por Yolanda González Pérez. Uno de esos libros que no solo deben conservarse en los anaqueles de nuestra librería, sino incluso expuesto sobre la mesa de la sala, o abierto sobre un pedestal. Porque Botánica insólita es otro ejemplo más de divulgación exquisita de Next Door.

Un título que bien podría compartir pedestal este año sin duda ha sido La selección natural de Charles Darwin ilustrado por Ester García y editado por Nórdica Libros.

El auge de los robots

Martin Ford, autor de El auge de los robots, no es un neoludita, ni siquiera tiene cuentas pendientes con la tecnología: Ford es fundador de una empresa de desarrollo de software con sede en Silicon Valley. Es decir, que las advertencias de Ford podrían ser exageradas, pero no son netamente desinformadas o prejuiciosas.

Y lo que nos cuenta Ford es todo lo que está a punto de cambiar debido a los robots y a la Inteligencia Artificial, tanto en su versión fuerte como débil: destrucción del tejido laboral, necesidad de una renta universal básica, tiempo para el ocio... Bien escrito, bien documentado y, aunque pesimista, nos permite atisbar cierto horizonte halagüeño.

El primer bocado

Desde que leí a Bee Wilson en su libro La importancia del tenedor, se convirtió en una de mis divulgadoras favoritas, en una especie de Bill Bryson femenina que, a pesar de centrarse únicamente en la gastronomía, era capaz de conectarlo todo, desde la ciencia a la historia, pasando por la filosofía o la psicología. Justo entonces me dije que nunca dejaría de leer nada de lo que ella escribiera. Y por eso devoré (nunca mejor dicho) su nuevo libro, El primer bocado, con la fruición que se merecía.

El universo en tu mano

Es muy fácil redactar una relación de magnitudes incomprensiblemente grandilocuentes, pero a veces solo llegas a asumir emocional e intelectualmente lo que estás leyendo a través de un vídeo, una música, un tono de voz, o, incluso, como en este caso: una narración sugestiva.

Eso es lo que ha intentado Christophe Galfard en El universo en tu mano y, en gran parte, ha logrado, huyendo de las ecuaciones (solo menciona una, la celebérrima de Einstein), y también de esa clase de datos que son muy rigurosos pero que no entienden los neófitos y ni siquiera conmueven a los expertos.

Los delitos del futuro

Desactivar los frenos de un coche desde kilómetros de distancia, electrocutar a un portador de un corazón artificial, fabricar AK-47 con una impresora 3D o transportar droga a través de drones son algunos de los nuevos delitos a los que ya nos estamos empezando a enfrentar debido al crecimiento exponencial de tecnología al que estamos asistiendo.

Porque, si bien la tecnología acostumbra a producir más beneficios que perjuicios, también es cierto que toda nueva tecnología lleva aparejados no pocos riesgos inéditos. Para alertarnos sobre ellos, Marc Goodman (asesor en ciberterrorismo, cibercrimen y seguridad online a organismos como Naciones Unidas, la OTAN y el gobierno de Estados Unidos) ha escrito este voluminoso libro titulado Los delitos del futuro.

La locura del solucionismo tecnológico

Evgeny Morozov carga de nuevo las tintas contra las nuevas tecnologías, sobre todo internet, bajo el título: La locura del solucionismo tecnológico.

Nos podemos tomar el libro de Morozov de dos formas. La primera es como una extraordinaria recopilación de información a propósito de lo más puntero del ámbito de internet, que sin duda expande las fronteras de todo lo que creíamos saber. Por el otro, como una especie de advertencia frente a tanto entusiasmo tecnológico.